
Algunos os estaréis preguntando ¿qué pasa contigo tío, que no te metes con los curas por lo de los nuevos pecados? Estaba esperando. Suponía que podía tratarse de una inocentada. Deseaba que no fuera cierto, que fuera una macabra broma de estas gentes, tan dadas al sentido del humor un tanto tétrico.
Pero no. No era broma. Nuestros querido amigo el Papa Benedicto XVI ha dicho que ser rico a costa de otros es pecado. He esperado un tiempo para ver si cambiaba de opinión. Pero ha llegado el momento de explayarme en mis críticas.
¿Se les ha ido la pinza? No es que me queje por su iuncongruencia, como se puede ver en la foto, con ese adorable ancianito persigue herejes vestido con su propio peso en oro, plata y telas carísimas. Es que esta gente sale cada dos por tres diciendo que hay que luchar contra la pobreza en el mundo.
Y yo digo... con lo que cuesta solo uno de los anillos que se pone este señor, podría financiar un programa de construcción de hoispitales, o un sistema de riego, o vacunas para medio país en África.
Yo, si fuera católico, me sentiría indignado. No es justo que estos señores representen la herencia de un tipo tan majo como Jesús. Para una vez que dicen algo bueno, como lo de que ser rico A COSTA DE LOS DEMÁS, es pecado, ellos no hacen ni puñetero caso.
Y luego piden que no se ayude a Amnistía Internacional por considerarles pro-abortistas.
Qué chispa tienen algunos.

